Editor: emilio palacio


Una mujer superior
de talento singular,
patriota, quiere indagar
cuál es la forma mejor
de evitarle al Ecuador
una nueva dictadura;
y los rayos de luz pura
de un pasado esplendoroso
¡gritan, gritan sin reposo:
tener Vergüenza y Bravura!
 Luis Vernaza Lasarte,
guayaquileño (1873-1942)
 
1. No se puede construir una nación sobre cimientos de odio. El Ecuador se ha venido levantando -antes incluso del actual gobierno- sobre el divisionismo, el odio y la revancha. Es hora de detenernos. Las grandes naciones no se construyen sobre sentimientos destructivos sino sobre ideas y conceptos positivos. Nos oponemos la dictadura que hoy impera, pero no guardamos cargas de resentimiento personal hacia ningún funcionario de turno, ni siquiera los que nos han perseguido.
 
2. En una verdadera democracia mandan las leyes, no los hombres. Aspiramos a un Ecuador donde imperen las leyes y el respeto a las instituciones y donde la búsqueda de consensos sea el mecanismo normal para llegar a resoluciones. Las mayorías deciden, pero sólo en los ámbitos que les corresponde; y eso significa que no pueden en ningún caso atropellar los derechos de las minorías. 
 
3. La democracia y la libertad no son un regalo sino una conquista. Las dictaduras y los regímenes autoritarios no abandonan el poder por voluntad propia. Los ciudadanos han debido siempre convencerlos. Eso deberá hacerse con métodos pacíficos, no violentos, y sin revanchismos. Nos oponemos categóricamente a cualquier intento de golpe de estado. Los militares no deben intervenir en la crisis política del país. Sin embargo, hasta la constitución de Montecristi garantiza el derecho a la resistencia y contempla la posibilidad de que el primer mandatario se excuse de continuar en el poder si el pueblo se lo exige.
 
4. Sin unidad de los libres no habrá libertad. No alcanzaremos la libertad sin la unidad más amplia, que incluya a muchos de los que hoy son parte del poder. Unámonos para recuperar la libertad y construir una democracia renovada.
 
5. Bienvenidas todas las tendencias que abracen las ideas de libertad. No aspiramos a decidir qué fuerza política deberá reemplazar al actual gobierno. Eso lo decidirán los ecuatorianos libremente, con una autoridad electoral independiente. Nuestro propósito es ayudar a despejar el camino hacia ese objetivo. No adherimos a ninguna tendencia política organizada.

6. Concebimos la democracia no sólo como un sistema político sino como un sistema de libertades: 1) Libertad de expresión, para que cada uno pueda pensar y opinar como le parezca, individual o colectivamente. 2) Libertad para trabajar, crear y disfrutar de la riquezas que nuestras capacidades y ambiciones personales nos permitan. 3) Libertad para no tener miedo, sobre todo del aparato del estado, garantizándole a todos la igualdad ante la ley y el derecho a acceder al poder en representación de un sector de la sociedad, mayoritario o minoritario. 4) Libertad para buscar la felicidad como cada uno la conciba, excluyendo la vida privada del juicio público. 

Última actualización: 26 de enero del 2016

Normas editoriales

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3. Creemos en la unidad de lo diverso. No creemos en las unidades monolíticas. Las discrepancias son sanas y hay que promoverlas. Pero cuando tenemos al frente a una dictadura, se debe tener mucho cuidado para no dividir innecesariamente y con un lenguaje artificialmente duro a quienes defienden la democracia. 

4. No andamos a la búsqueda de fanáticos. Deseamos conquistar sólo la adhesión de lectores críticos, que mantengan su propio punto de vista y opinión, distinto al nuestro cuando lo consideren conveniente.

5. Buscamos la verdad pero no somos dueños de la verdad. Somos seres humanos y por tanto cometemos errores. Deseamos fervientemente que nos hagan descubrir nuestros errores para corregirlos.

6. Combatimos para corregir actos reprobables, no para destruir seres humanos. Creemos en el respeto a la dignidad, como seres humanos, incluso de quienes integran la dictadura ecuatoriana.

Principios que nos inspiran