Miami, 15 de octubre del 2015

Foto: jornadaonline

Emilio Palacio


Se llama Jaime Durán Barba, es ecuatoriano, asesora políticamente a Jaime Nebot, y algunos lo culpan de las dificultades de la oposición en Argentina. 

Ocurre a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales en Argentina, cuando las encuestas anuncian que más de la mitad de los electores votará contra el kirchnerismo, y aun así el candidato del gobierno, Daniel Scioli, ganará en la primera vuelta, una vez que el principal candidato de la oposición, Mauricio Macri, jefe del gobierno (alcalde) de Buenos Aires, se negase a atender los llamados unitarios del peronista disidente Sergio Massa, con lo cual lo único que consiguió fue dividir a los descontentos por la mitad.


El diario El Cronista cree que Macri y Massa pudieron haber ido unidos pero “pudo más el consejo del consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, que convenció al líder del PRO [el partido de Macri] de que los votos de Massa le llegarían por decantación natural”.

Para eso, Durán reinventó al derechista Macri. Le aconsejó que no confronte con el gobierno del socialismo del siglo XXI y que ignore sus insultos. En algún momento comparó incluso a Macri con Rafael Correa y Hugo Chávez. “Si la gente cree que Scioli es un buen gobernador, entonces Scioli es un buen gobernador. ¿Eso es ser maquiavélico? No, eso es acercarse a la gente”, le dijo Durán Barba, meses atrás, a un grupo de periodistas. 

“Para muchos en la Argentina, ‘duranbarbismo’ se ha convertido en sinónimo de ‘no te defines’ y ‘no se sabe con quién estás’, explica José Benegas, analista político radicado en Miami. 

La estrategia de conciliar con el socialismo del siglo XXI se comenzó a derrumbar con la derrota aplastante del partido de Macri en Santa Fe y después con los pobres resultados en las elecciones primarias, que por ley deben convocar todos los partidos.

Macri dio entonces un giro a su estrategia electoral. Según el diario jornadaonline, relegó a Durán Barba a un puesto secundario en su equipo de campaña, puso al frente a su amigo personal Nicolás Caputo,  y adoptó un discurso más definido frente al gobierno.

Días atrás, Durán Barba fue internado en el Sanatorio Otamendi, de Buenos Aires, tras una descompensación por la diabetes que padece.

Con 67 años, un hijo y dos nietos, el consultor político ecuatoriano asesoraba hasta hace poco, además, al alcalde de Quito Mauricio Rodas, al que también le aconsejó no confrontar con el gobierno.