El sábado 2 de enero, desde Santa Elena, Rafael Correa desafió públicamente a que le digan quiénes son los nuevos ricos de Alianza PAIS:

"Los nuevos ricos de Alianza PAIS! Que nos digan los nombres. Nunca dicen, se quedan en ‘los nuevos ricos’ y ‘la corrupción’. Nunca concretan nada, son unos mentirosos”, exclamó.

La ira de Correa se desató. El sábado siguiente, el primer mandatario mencionó a Acosta por su nombre y dijo que había publicado una lista de funcionarios “sólo porque los odia”. 

Luego insinuó que Samán, Alvarado y demás deberían demandarlo y caerle a  golpes: 

“Por si acaso, cualquiera de las personas incluidas en esta lista pueden demandar a este señor. Yo sé que de repente es bueno un buen cocacho a alguno. De repente, hasta en el país más civilizado es bueno un estatequieto a un cobarde, malcriado de estos”. 

Correa también amenazó a Mauricio Chiluisa, presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (@mauricio_Fese), que publicó por Twitter una lista similar. 

Conseguimos el teléfono de Carlos Acosta y lo entrevistamos para conocer más detalles de su enfrentamiento con el dictador:


¿Qué fue lo que hiciste que provocó tanto enojo en Correa?

Lo que hice fue publicar la lista de varios nuevos ricos usando el mismo método que el presidente ha usado en varias ocasiones para denigrar a sus adversarios, mostrando el incremento de ingresos en el pago de impuestos como aparece en la página web del SRI.

El señor Carlos Alvarado Espinel, por ejemplo. Su declaración de impuestos se incrementó de 5.000 dólares por año a 112.000 dólares siete años después. Eso es casi veinte veces más en impuestos.

El señor Camilo Samán es otro caso llamativo. El 2005 pagó cero impuestos. En los años 2006 y 2007 mejoró un poquito: 320 dólares y 4.300 dólares. Pero ya con la revolución, del 2008 al 2014, paga un promedio de 20.000 dólares en impuestos.

Y no mencioné sólo gente de Alianza País. Está el caso del señor Nassib Neme, presidente del Emelec. En el año 2007 pagó 5.698 dólares y  en el 2014 subió a 681.560 dólares. Eso es 120 veces más.  

¿Esta sería entonces la lista de los corruptos?

Yo no acusé a nadie de corrupto ni de enriquecimiento ilícito. Cuando yo dije “nuevos ricos” me refería a personas que han incrementado sus ingresos considerablemente. El que tergiversa la información es el presidente, como hace siempre, porque ahora me acusa de que yo he dicho que como son nuevos ricos son corruptos, cuando la definición de “nuevo rico” se refiere al incremento de ingresos de una persona en pocos años. Son nuevos ricos a los que hay que investigar. 

¿Por qué no haces esa investigación tú mismo?

Lo intenté, pero es inútil. En este gobierno las cosas se manejan de tal manera que no hay acceso a la información.

Varias veces he enunciado por Twitter el posible sobreprecio de la autopista Collas, que se construyó a un costo de 198 millones de dólares por una extensión de 11,7 kilómetros. Eso da un promedio de 16,9 millones de dólares por kilómetros. Pero resulta que en Europa hay carreteras que cuestan 200 mil euros el kilómetro. Lógicamente que siempre hay diferencias. No es lo mismo construir en montañas que en terreno plano. Pero en Bolivia el kilómetro de carretera de dos vías, con parterre intermedio y protectores laterales, el costo es 1,2 millones el kilómetro.

He pedido decenas de veces al Ministerio de Obras Públicas que me proporcionen la auditoría técnica y financiera de la construcción de Collas, y nunca me han enviado nada.

¿Por qué haces todo esto? ¿Cuál es tu objetivo?

A mí no me interesa ninguna posición política ni cargos en ningún gobierno. Yo vivo de mi trabajo. Soy ingeniero mecánico. Saqué mi título en Estados Unidos y desde hace más de treinta años vivo de mis labores comerciales. Lo que me molesta es el cinismo con que se maneja la política en este gobierno, la falta de libertad de expresión, la corrupción. Mis ideales son como ecuatoriano.

¿Vas a continuar en Twitter o estás asustado?

Al inicio sí me preocupé e incluso me asusté, y pasó por mi cabeza dejar esto. Pero llegué a la conclusión de que eso sería como retirarme de una carrera al encontrar un obstáculo. Cierto que este obstáculo es muy importante. Él controla los jueces y llamó a que me caigan a golpes. Pero me fortalece el respaldo que he tenido en las redes sociales, entre mis amigos, mi familia, gente que me conoce y tuiteros que solamente compartimos los mismo ideales.
Foto: Iguana Libertad
Ese mismo día, Acosta comenzó a publicar sendos gráficos del impuesto a la renta que pagaron varios funcionarios públicos, antes y después de que el correísmo asumiese el poder. 
Emilio Palacio

​13 de enero del 2016

Pero un tuitero, Carlos Acosta (quiteño, 53 años, casado, 4 hijos), le tomó la palabra. Al día siguiente, a través de su cuenta en Twitter (@caacosta1962) aceptó el reto: